lunes, 2 de abril de 2012

Una novela que engancha

Hacía tiempo que un libro no me enganchaba tanto.
Se trata de una primera novela que me ha parecido impresionante, pero me resulta difícil comentarla y resumirla.
El título no me atrajo nada: "El lenguaje de las flores" pero en mi librería habitual me animaron a leerlo. Me pareció que me podía encontrar con un melodrama romántico victoriano, cosa que no me apetecía nada, o con una cursilada que no me duraría ni dos minutos.



Pues ni lo uno ni lo otro. En la tercera página ya estaba enganchado y sabía que me podría gustar; cuando llevaba media hora leyendo no había forma de dejarlo.
Tendría que escribir demasiado para explicar qué y porqué me ha gustado pero voy a hacerlo breve y que sea lo que Dios quiera:

Es la historia de una chica californiana que se ha pasado su vida (diecinueve años) entre hogares de acogida y "familias" de adopción, absolutamente brusca e inadaptable, que acaba viviendo en la calle con la sensación de que es incapaz de hacer nada en la vida pero, sin embargo, es capaz de hacer unos maravillosos arreglos de flores. Nos lo va contando ella misma y asistimos a una impresionante tormenta emocional en su relación con otras personas y consigo misma, que se alarga en años y situaciones, emotiva y dura al mismo tiempo.

Dicho así parece poca cosa, y a alguno a lo mejor ya le he quitado las ganas de leerla. Pero lo cierto es que la autora, Vanessa Diffenbaugh, ha logrado escribir una novela que no pierde la tensión y que hace amables, admirables e interesantes a una serie de personajes que los podemos encontrar en la calle, pero ante los que seguramente pasaríamos de largo. Y precisamente éste es un tema que me interesa mucho en mis lecturas.

Siento no ser más descriptivo, pero me parece que gustará a muchos. 

9 comentarios:

Inmaculada dijo...

Qué estupendo encontrar de vez en cuando libros como este que enganchan y te hacen disfrutar de la lectura. Me alegro de que te haya gustado tanto. Me la apunto por si se cruza en mi camino. Gracias por la recomendación.
Saludos.

Merlino dijo...

Reseñas una novela mala es, a veces, cosa bien sencilla, pero reseñar una obra maestra no es nada fácil. Probablemente eso te ocurrió a ti, porque creo que a todos nos pasa.
Es difícil encontrar una obra que nos guste mucho, yo a veces en todo un año no encuentro una que me apasione demasiado.

Pilu Blanco dijo...

A mi me lo prestó una librera para que lo sondeara, porque llega con una campaña de marketing fuerte. Y me encantó también.

BeatrizPL dijo...

¡Te he elegido como uno de los cinco ganadores de la cadena de premios del Liebster blog! Pásate por beatrizpl.blogspot.com

Hester Goizueta dijo...

Qué buena pinta! Aunque bueno, leer una cursilada victoriana de vez en cuando es una delicia eh??? Un abrazo!

Anónimo dijo...

Pues tomo nota del título para mi próxima lectura!. Gracias!

bibliobulimica dijo...

¡me la apunto! ¡gracias por la recomendación Thomas! lo vi mucho allá a donde fui de vacaciones (quisiera dejar de entrar a las librerías cuando viajo jojojo)
un abrazo,
Ale.

Julia Fdz. Tellechea dijo...

Hola, hablamos ayer a la tarde, a la salida de misa. Muy buen blog. Por rafones evidentes he apuntado en mi agenda "La sala de profesores".

Terry dijo...

Leí esta novela en un fin de semana, ¡no pude parar¡. Me gustó la fuerza de los sentimientos y lo desapercibido que puede pasar una situación tan extraordinaria en un mundo ordinario.¿Cuánta gente que sufre se nos puede escapar alrededor? Tambien he pensado en la fuerza del cariño, cómo a eso respondemos todos y el poder de la belleza de la naturaleza, que las flores sean instrumento de econciliación con el mundo y con uno mismo.
Thomas, sigue descubriendo libros y préstamelos¡¡¡¡¡