domingo, 7 de febrero de 2016

El Comensal

Primera novela de Gabriela Ybarra. Corta y sencilla, bien escrita.

Es bastante autobiográfica. Tiene tres partes, no separadas en el índice, pero sí en el modo de escribirlas. Comienza con el secuestro y asesinato de su abuelo, Javier Ybarra, en 1977, unos años antes de que ella naciera. Sigue con la vivencia en primera persona de la rápida enfermedad y muerte de su madre. Y termina con unos trazos que reflejan la vida ordinaria en una persona que ha vivido eso.



No es un relato victimista, ni una queja de la situación, ni una reflexión política. Es más, no tiene absolutamente nada de eso. Tiene más de relaciones familiares y de asumir la vida como viene, como a uno le ha tocado vivirla.

Su manera de afrontar la muerte y la enfermedad son muy realistas, viviéndolo en directo y por primera vez... pero sin dramatismos…  y eso me ha gustado. 
Quizá la he leído con más interés porque yo también vivía en Getxo en esos años, cerca de la casa donde secuestraron a su abuelo. Y me resultan muy familiares los nombres y las situaciones que describe.

Me parece que es una buena primera novela. Aunque me he quedado un poco desconcertado, pues por una parte me parece demasiado sencilla, como si no profundizara, pero por otra veo que tiene reflexiones interesantes, nada rebuscadas, donde lo bueno es precisamente esa sencillez de la escritura.


Merece la pena darle una oportunidad. Creo que gustará más a la gente de Bilbao y Getxo, y que puede ser adecuado para un club de lectura.

1 comentario:

Mer mer dijo...

Hola, acabo de terminar esta lectura, sin duda es un libro especial por los temas que toca, sin embargo me ha faltado algo, quizás esa distancia que toma en contar estos sucesos tan dolorosos me ha dejado un poco fría, esperaba un poco más de carga emotiva en las palabras.
En el relato del secuestro y posterior asesinato de su abuelo no aportó nada nuevo a lo que ya sabemos, me hubiera gustado que profundizara más en el como lo vivieron sus familiares, como les afectó. Me pareció más un informe, un diario personal.
En fin, es mi opinión que comparto contigo.
Un saludo