miércoles, 7 de noviembre de 2012

1948, de Yoram Kaniuk

Me ha gustado leer este libro, de un escritor israelí que se sale de la “versión oficial”, romántica y cerrada, que rodea habitualmente a lo que se escribe sobre la creación del estado de Israel y sobre la guerra que empezó entonces y, de un modo u otro, continúa todavía.

El prólogo-introducción de Raquel García Lozano me ha parecido muy bueno y, para mi, novedoso. Explica brevemente y con claridad las diversas tendencias de escritores judíos de las últimas décadas.


La novela se centra en los recuerdos del propio Yoram Kaniuk sobre la guerra de la independencia israelí que empezó el día después de la resolución de la ONU, que daba por finalizado el protectorado inglés en Palestina y autorizaba la creación del nuevo Estado de Israel. Lógicamente los árabes instalados allí desde hacía generaciones algo tenían que decir y, ante la indefensión, algunos lo dijeron con las armas.

A Kaniuk, con 17 años entonces, le tocó combatir la guerra en primera persona, alistado en el Palmaj, unidad del incipiente ejército judío.

En esos años seguían llegando a Israel inmigrantes de todo el mundo, algunos procedentes de los campos de concentración nazis, se habían puesto en marcha los kibutzs, se desalojaban por la fuerza algunos pueblos árabes para que las casas fueran ocupadas por los inmigrantes, se combatía con las armas que se tenían, a veces escasas y rudimentarias… Son interesantes las situaciones y las reflexiones que, sobre todo esto aparecen en este relato.

Un libro de los que hacen ver que la guerra es igual siempre, que produce sufrimientos duraderos, injustos, incomprensibles y muchas veces inútiles.

2 comentarios:

Mariuca dijo...

Siempre me ha llamado la atención que de pronto decidieran la creación del Estado de Israel donde ya vivían desde hace generaciones otras personas y que a parte de una guerra que no termina, nadie del exterior parece plantearse como se habrían tomado que por ejemplo de pronto llegaran a una de las autonomías españolas y alguien decidiera que ya no era una autonomía sino un nuevo estado. Por ejemplo: El nuevo estado de los Judíos Sefarditas, que para el caso durante mucho tiempo este fue su hogar.
El libro desde luego promete.
Un saludo.

MarielaFernanda dijo...

Me encanta leer, me gustó tu blog, tendré en mente los títulos que sugieres.