sábado, 29 de noviembre de 2008

La elegancia del erizo

Disfruté con este libro. Se sale de lo habitual, y cuando me han preguntado sobre él lo he comparado, a una película francesa, psicológica pero de humor, del tipo "La cena de los idiotas" o "Eres muy guapo" en la que no se sabe si el fondo es serio y está llena de bromas, o en realidad es todo una broma pero el autor quiere disimularla con cosas serias.

Muriel Barbery es profesora de filosofía y tiene un fino sentido del humor . "La elegancia del erizo" ganó en Francia el premio de los libreros del año pasado.



Las dos protagonistas del libro (la niña de 12 años y la portera del edificio) son divertidas y profundas. La caracterización de la gente que vive en el portal y las relaciones entre ellos suponen un buen análisis y crítica de la sociedad actual y, supongo, más en concreto de la sociedad francesa.
Hay algunos episodios espectaculares como el de las dos señoras que salen a pasear a sus perros y se encuentran con la portera en el portal.

De todas formas, hay gente que no ha pasado de las primeras páginas, y otros que a los que no les ha gustado nada. Es uno de los más comentados en blogs. A ver qué te parece a ti.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo me lo leí este verano, recomendado por un amigo con mucho entusiasmo. Me gustó, me pareció sutil, con humor e inteligencia.
Tengo un pero, el final no me gustó, no hacía falta ese final, me hubiera gustado que terminase sin acabar con la portera que, para mí, es un personaje increíble.
Se puede recomendar, pero no es un libro que guste a todo el mundo, creo yo.
Un saludo
Teresa

Thomas dijo...

Bueno, estoy bastante de acuerdo contigo, me pareció que era un final demasiado brusco, pero en el fondo pensé que podía significar cómo las personas que viven y pasan desapercibidas, también mueren y pasan desapercibidas: su vida y su muerte afectan casi sólo a quienes las quieren.

Terry dijo...

Me gustó este libro, me pareció original la historia y el modo de resaltar a personas singulares que a menudo pasan desapercibidas y tinen mucho que aportar. Me divertí pero reconozco que a veces leí por encima alguno de los pedaleos filosóficos. Me gustó el japonés, y me heló el final. Aunque.. ¿cómo acabarlo?

Anónimo dijo...

Terry dice qué cómo podría acabar este libro, yo creo que de muchas maneras, pero sin ese final nada original, podrían haber seguido esa amistad sin definir nada, no sé pero también tiene razón Thomas, yo creo que no dejan que esa historia siga, quizás los prejuicios sociales...?
Teresa

Enrique Monasterio dijo...

No suelo ser duro en mis críticas, pero esta vez voy a serlo: me pareció un libro pedante, artificioso, vacío. La niña superdotada es un reflejo de la autora, que está muy contenta de haberse conocido.
La portera intelectual vergonzante es otro personaje de cartón. El japonés es más falso aún, y la historia..., muy francesa.
Por cierto, el blog sí que es estupendo

Javier Cercas Rueda dijo...

LA ELEGANCIA DEL ERIZO

La decena de familias ricas que viven en el nº 7 de la calle Grenelle de París piensan que Renée es una portera más. Eso es lo que ella pretende y no deja traslucir en sus palabras y actos visibles nada que lo desmienta. En la realidad es una autodidacta con muchas lecturas encima y con gustos culturales bien cultivados. Sólo un nuevo inquilino japonés sabrá traspasar la protección que Renée ha creado en torno a si. Paloma tiene doce años, vive en ese edificio y también tiene un secreto: es superinteligente.

La niña va suicidarse en unos meses tras prender fuego a su casa y vamos conociendo un diario donde recoge sus ideas y sus reflexiones sobre la vida. En capítulos alternos, Renée va contando cómo ha llegado a ser como es. A partir de un momento, la novela se centra en el presente, en la relación que establecen las dos protagonistas hasta el desenlace final.

La idea es original pero la novela resulta artificiosa y desesperanzada. La imagen de la portera con un cazo en la mano removiendo un guiso y con un tomo de Husserl en la otra resultaría simpática si no fuera inverosímil. Renée es un personaje difícil de creer, por muy de acuerdo que se esté en que no hay que dejarse guiar por las apariencias para juzgar a las personas. La inteligencia de Paloma parece residir en su escepticismo cínico y existencialista. Resulta desde el primer momento una listilla sabihonda que desprecia y critica cuanto la rodea, especialmente a su familia. La gran aportación de su testamento intelectual es que “la vida no tiene sentido”. Todo lo demás son corolarios. La autora quiere denunciar el elitismo cultural francés y ha relacionado para ello a dos solitarios difíciles de digerir para el lector.

Esta supuesta “revelación literaria” francesa (Bayeux, 1969) resulta pesada y de poco interés. El estilo es sobrecargado y a veces farragoso (a la altura de la gran sabiduría de las protagonistas). Su éxito (más de 800.000 ejemplares vendidos) parece debido a una tarea paciente y eficaz de encuentros múltiples con lectores. El marketing directo se demuestra más útil para vender que la literatura. Y es más fácil de hacer.

Thomas dijo...

Me alegra que hagan comentarios gente a quien no ha gustado el libro que propongo, o que lo ve de otra manera: unos tan tajante y sin matices, como Enrique. Y otros con una opinión más elaborada, como Javier.
Gracias por participar en el blog y por difundirlo.