miércoles, 30 de junio de 2010

El libro que recomiendo para el verano

La primera que me recomendó "El tiempo entre costuras" fue mi propia madre, que a sus 79 años se lo leyó en pocos días.
Después una hermana me dijo que ella no lo había leído, pero que ya se lo habían recomendado varias personas.

Me ha parecido una estupenda novela y he disfrutado leyéndola.
Mezcla de costumbrista, histórica y de espías. Muy bien llevada, abundantemente documentada, con dosis justa de intriga, realismo y casualidades...
Los personajes son claros, varios de ellos apoyados en sus homónimos históricos.

La novela se desarrolla en los meses previos a la guerra civil española, contempla la contienda desde el protectorado de Marruecos, y regresa a Madrid y otros escenarios una vez acabada la guerra.

La protagonista es una chica joven, Sira Quiroga, que trabaja de aprendiza en un taller de costura y a la que esos conocimentos le servirán para salir adelante después de varios desengaños y decisiones equivocadas.

Es una asombrosa primera novela de María Dueñas. Tiene fuerza. En ocasiones hace alarde de documentación en cuestiones políticas de la época, pero sin tomar partido de modo claro.

Pienso que gustará a un amplio número de lectores de todo tipo. Se ha difundido sobre todo con el boca-oreja, sin campaña de publicidad.

Hay algunos que dicen que es literatura para mujeres, pero no estoy en absoluto de acuerdo en esto... aunque le dije a un amigo: "Estoy leyendo El tiempo entre costuras" y me contestó "pero es de una mujer, y además española..." desde luego, los que tengan estos prejuicios se perderán esta novela y otras muchas estupendas.

No te la pierdas en verano.

sábado, 26 de junio de 2010

El caballo de cartón

He leido un pequeño libro, "El caballo de cartón", que me ha encantado.

Algunas historias de la infancia del autor, Abel Hernández, apoyadas en un pequeño diario que escribió en una época de su infancia (años 40), dan vida a un pueblo pequeño y pobre, Sarnago, y a unos personajes entrañables.


Estoy seguro de que gustará a muchos. Desde luego a los que, de un modo u otro, tienen sus raíces, o parte de su infancia, en algún pueblo castellano, aragonés, navarro, riojano, manchego...

Me ha recordado a la escritura de Delibes en algunas obras. Utiliza muchos términos de lo que los expertos llaman "léxico diferencial", que explica en un interesante apéndice al final del libro.

Hay algunos capítulos que me han parecido especialmente interesantes: los comentarios sobre quién es quién, de una foto de sus compañeros de escuela que aparece en el libro, y unos párrafos que describen y comentan el pueblo nevado.

Os animo a leerlo. Merece la pena.

sábado, 12 de junio de 2010

Las viudas de los jueves

Leí "Las viudas de los jueves" hace tres años, al poco de publicarlo. Ahora han hecho una película y ha cambiado también la portada del libro.
La trama se desarrolla en una urbanización de gran lujo, cercana a una gran ciudad, y tiene como protagonistas a varios matrimonios que viven en ella.


No es una novela policíaca, ni de intriga. Es más bien un interesante análisis social y psicológico. Un buen retrato de algunos componentes de esa sociedad, elitista y cerrada, que a base de dar vueltas a sus problemas y querer aparentar un modo de ser, acaba viviendo en otro mundo. Un mundo que se derrumba cuando viene, por ejemplo, una crisis económica como la de "el corralito", que asoló Argentina a finales de los años noventa.

Claudia Piñeiro escribe, lógicamente, con términos y modismos argentinos, que pueden dificultar al principio la lectura a un lector español, pero al que uno se acostumbra rápidamente.

Me gustó la historia y el modo de escribirla.Es un libro que hace pensar.

martes, 1 de junio de 2010

No hay cielo sobre Berlin


Son muchas las novelas que se desarrollan en escenarios de guerra. En esas circunstancias, las reacciones humanas se acentúan, y las vivencias se hacen extremas.


Cuando un escritor quiere escribir historias duras o difíciles, siempre puede hacerlo en el contexto de una guerra que afecte más o menos directamente a los protagonistas. Y en una guerra puede caber todo.


Sin embargo, la imaginación humana tiene un límite, y también en las novelas de guerra los autores pueden pensar que hay cosas que “son demasiado”, y que pueden hacer que el relato sea poco creíble.

Pero cuando se desatan los más bajos instintos humanos, la realidad llega a superar a la imaginación más vil.


Y cuando quien escribe y describe situaciones de guerra no es un autor de ficción, sino alguien que relata sus recuerdos y vivencias personales, entonces no hay límite, no hay hechos que puedan resultar increíbles, porque es la realidad, y entonces se comprueba hasta dónde puede caer el ser humano.


Hay libros que dejan como regalo un profundo sentimiento antibelicista. Este es uno de ellos.


En “No hay cielo sobre Berlín”, la escritora y protagonista Helga Schneider cuenta los meses que pasó siendo niña en la capital alemana, en plena guerra mundial, en una sociedad que se desmoronaba, en una ciudad propia pero hostil que estaba siendo continuamente bombardeada. Rodeada de gente desconocida en un sótano infecto, esperando –cuando acabara esa tragedia– la llegada del ejército ruso precedido de una brutal fama...


Y en medio de este drama, escenas de alegría, de donación, de generosidad, de amor. Parece mentira, pero en todo eso se descubre al ser humano, hombre o mujer, con sus miserias y grandezas.


Me ha parecido un buen libro, que mejora más todavía por ser una historia real.

lunes, 17 de mayo de 2010

Cómo saborear un cuadro

Estoy convencido de que este libro va a gustar a muchos de los lectores y seguidores de este blog: gente abierta a las mejores manifestaciones del arte y de la cultura.

El título me pareció muy atractivo: Cómo saborear un cuadro.


Son 16 capítulos en los que el autor va analizando otros tantos cuadros y realidades artísticas desde diversos puntos de vista, con mezcla de comentarios, comparaciones, anécdotas, historia, explicaciones...
Un conjunto de erudición y divulgación que se lee con mucho gusto y con el que he aprendido cosas que hace tiempo me había preguntado y hubiera querido saber.

El autor es Victor Stoichita. Catedrático de Historia del Arte.

Contra mi costumbre, estoy reseñando y recomendando un libro sin terminar de leerlo. Evidentemente no es una novela con principio y final, por eso no creo que nadie se lo lea de un tirón, pero se me está haciendo tan ameno y atractivo que quiero darlo a conocer ya.

Estoy seguro de que, tanto si te va el tema como si no, pensarás en gente a la que le pueda gustar un libro así. Lo recomiendo y pienso que no decepcionará a quien lo empiece a leer.

sábado, 8 de mayo de 2010

La Carretera


Han pasado unos días desde que terminé de leer “La Carretera”. Es de esos libros que tienes que digerir poco a poco, porque al terminarlos te das cuenta de que has leido algo serio, importante, que no es cualquier cosa.


La verdad es que tiene pocos personajes, los diálogos son escuetos y casi todos entre un padre y su hijo, y además se desarrolla en un ambiente entre helador y sórdido .

Parece que estoy escribiendo para desaminar a su lectura ¿verdad?

Pero Cormac McCarthy escribe una novela dura y breve de una manera magistral, creo que todas las suyas lo son.

La historia que cuenta es la de un padre y un hijo luchando por sobrevivir y escapar de una región de Estados Unidos destruida por lo que se supone que ha sido una hecatombe, de la que no se dice el origen, pero Mc Carthy sabe hacer que en el trasfondo aparezca algo que engancha al que lo lee: el amor de un padre por su hijo, que trasciende a la brutalidad del ambiente que se describe; y la esperanza que trasmite la bondad de un ser inocente.

De La Carretera no se puede decir que sea una novela para pasar un rato agradable, pero me parece que es de las que merece la pena leer.

miércoles, 28 de abril de 2010

El vaso de plata

Viajando al fondo del blog he encontrado este pequeño libro que puse hace un par de años.
Pienso que gustará a los buenos lectores y también a los que no han leído mucho. Se trata de El vaso de plata, de Antoni Marí.
Llama la atención que se divide en capítulos cuyos títulos son las obras de misericordia.
Es un libro sencillo, que se lee a gusto y en el que es fácil verse reconocido en algunas de las escenas que narra Miguel, el protagonista.


Además de disfrutar leyéndolo, libros como éste ayudan a padres y educadores a valorar la importancia de pequeñas cosas, consejos, actitudes de los mayores que - especialmente en la adolescencia - producen un cambio en la vida o dejan una huella honda.
Me parece recomendable para todos.

miércoles, 21 de abril de 2010

El final de la inocencia

Tal vez sean novelas como ésta la única voz de tantos adolescentes desnortados en todo el mundo. Residuos sufrientes, fruto de relaciones de adultos a los que les importa más la búsqueda de su propia satisfacción personal, y cambian de pareja abanderados por los famosos de la prensa rosa y las telenovelas, mientras la sociedad irresponsable y sentimentalona lo llama amor. Y pretenden que a sus hijos –son pequeños, no se enteran— les importe poco más que si cambiaran de móvil.


Linzi Glass, ambienta esta novela en su Sudáfrica Natal, pero básicamente podría desarrollarse en muchos otros países occidentales u orientales, del Norte o del Sur.

Desgraciadamente, los adolescentes que sufren en silencio las desavenencias serias de sus padres, y que crecen faltos de un amor verdadero que necesitan como las plantas sus raíces, no son noticia. Suelen ser mera estadística y sólo a veces salen a la luz, cuando su psicología, rota o sin construir por quien debería hacerlo, estalla por las heridas y protagoniza algún episodio radical. Entonces, esa misma sociedad irresponsable y morbosa, se rasga las vestiduras y busca respuestas donde ni sabe ni le importa.

“El final de la inocencia” es una historia dura, emotiva, pero me parece una ventana abierta y una novela estupenda.

Quien valore el tema y sea capaz de aguantar el sufrimiento de unas niñas buscando su felicidad, no se arrepentirá de leerla.

El ritmo y la forma de escribir de Linzi Glass combina lo occidental con lo africano, te agarra, te impregna, te emociona, te hace reflexionar.

Es su primera novela. En algún momento se nota, pero el resultado global resulta muy recomendable.

miércoles, 14 de abril de 2010

Viaje al fondo del blog

Hace ya dos años que empecé este blog, y aquí sigo.



Han sido miles las entradas, cientos los comentarios, y decenas los seguidores y amigos que lo consultan.

Ha traido consigo conversaciones, discusiones, alegrías, ilusiones, y bastantes horas que doy por bien empleadas.

Os agradezco de verdad a todos los que participais en él con vuestra lectura y, sobre todo, con vuestros comentarios y vuestros emails.

Pero a veces me da un poco de pena ver tantos libros allá en el fondo, como ocultos bajo esas frías palabras "Entradas Antiguas".
Me gustaría poder ofrecerlos a los que llegaron más tarde al blog, y a los que lo hacen por primera vez y no pasan más allá de la primera o segunda página.


Por eso he decidido hacer algún VIAJE AL FONDO DEL BLOG, para rescatar algunos de esos tesoros y ponerlo a disposición de los nuevos lectores.

Os animo a hacer lo mismo a los que teneis esos blogs tan estupendos: Viajar al fondo del blog y sacar de nuevo algunos tesoros antiguos.




miércoles, 7 de abril de 2010

El factor humano



Creo que es difícil leer esta novela sin emocionarse en más de un momento. Especialmente si se han conocido los tiempos del appartheid de Sudáfrica, la liberación de Mandela y los sucesos que siguieron.

Casi no se puede hablar de novela, pues el autor, Jhon Carlin, recoge fundamentalmente, y va enlazando de modo magistral, testimonios personales de los protagonistas de esos momentos, recibidos en entrevistas personales durante los años que ha estado de corresponsal de prensa en Sudáfrica.


Pienso que aprovechará más su lectura el que conozca ya un poco de la historia de ese país, y para eso recomiendo leer un libro que ya está reseñado en este blog “Un arco iris en la noche”.


Pero en “El factor humano” todo está enfocado hacia un acontecimiento: La fase final del campeonato del mundo de rugby de 1995; y gira alrededor de una persona carismática a la que es difícil no admirar: Nelson Mandela.


Se ha estrenado recientemente la película Invictus. Realmente, durante la lectura puedes imaginarte perfectamente la película, y estoy seguro de que resultará muy emocionante a poco bien que lo hagan el director y los protagonistas. Pero, prefiero el libro. Pienso que es recomendable para todos.


Sudáfrica está de actualidad y en plena evolución. Harán falta muchos otros, blancos y negros, con las cualidades humanas y la amplitud de espíritu de Nelson Mandela, para lograr la unidad y la paz estable en ese pais tan bello como conflictivo.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Novelas para entender el mundo

La revista Nuestro Tiempo, en su número de marzo-abril, ha sacado un artículo titulado "Novelas para entender el mundo"


Lo he leído y me gustaría compartirlo con los lectores del blog, porque me han parecido muy interesantes, tanto los títulos individuales como el conjunto de las 16 novelas que cita.




Muchas veces, tener una lista de este estilo, ayuda a la hora de elegir el siguiente libro.

Yo sólo he leido la mitad, pero os pongo la relación entera de los títulos que propone:


Cisnes salvajes, de Jung Chang

El sueño de los héroes, de Adolfo Bioy Casares

Ana Karenina ,de Lev Tolstoi

Crimen y castigo, de Fedor Dovstoievski

Peter Pan y Wendy, de J.M. Barrie

El guardián entre el centeno, de J.D. Salinger

Gran Sol, de Ignacio Aldecoa

La montaña mágica, de Thomas Mann

A sangre fría, de Truman Capote

El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad

La carretera, de Cormack McCarthy

Sin destino, de Imre Kertész

Helena o el mar del verano, de Julián Ayesta

El nacimiento, de Alexéi Varlámov

Retorno a Brideshead, de Evelyn Waugh

Vida y destino, de Vasili Grossman

El señor de las moscas, de Williiam Golding

jueves, 25 de marzo de 2010

Una niña en la Revolución Cultural China

La Historia de China me parece fascinante, pero la historia del último medio siglo me resulta turbadora.
Ya he hablado en este blog de "Cisnes Salvajes", uno de los libros que más me han impactado y que considero casi necesario leer. Hay muchos otros libros que narran historias personales, algunas reales y otras más o menos noveladas, de personas que sufrieron en sus carnes la llamada "Revolución Cultural de Mao".


De ellas me resultó especialmente sobrecogedora "La dama de Shangai" de Nien Cheng, pero también me ha gustado "La chica del pañuelo rojo" de Jili Jiang.

Cuenta la revolución cultural (año 1966) vivida por una chica de 13 años.

Está narrada de manera sencilla, fácil de leer. Con el modo de escribir y de razonar propios de una chica de esa edad, se van viendo sus tensiones interiores provocadas por la incertidumbre entre seguir con fidelidad a las enseñanzas del Presidente Mao (omnipresente en China y casi un dios), y el amor a su propia familia, considerada por el régimen como tradicional y burguesa debido a que su abuelo había sido un terrateniente.

Poco a poco va viendo cómo las consignas y exhortaciones generales para hacer un país nuevo, destruyendo lo tradicional por ser antiguo y burgués, llevan a las acusaciones generalizadas y arbitrarias, a la justicia del más fuerte, a la denigración de las personas, a la ruptura de las relaciones familiares...
Parece increible pensar que sean reales y de hace tan poco tiempo las situaciones que va describiendo, pero, conociendo que sucedió así, se puede valorar como un canto a la esperanza ver que hay personas como Jili Jiang que son capaces, con tan corta edad, de discernir los valores más humanos y optar por ellos en una situación difícil y muy comprometida

No es una visión de conjunto de China, ni de una de las revoluciones marxistas más sangrientas de la historia, pero me parece un libro que puede leer cualquiera, y que convendría conocer a muchos jóvenes de nuestra sociedad occidental actual.

viernes, 19 de marzo de 2010

Paradero desconocido

No tenía ni idea de la existencia de esta pequeño libro. “Paradero desconocido” tiene apenas 80 páginas, se lee de un tirón y pienso que no puede dejar indiferente a nadie.

El amigo que me lo recomendó -y me lo regaló- dijo que era quizá el libro que más le había influido.

La verdadera amistad, la lealtad en circunstancias extremas, el desgaste por la distancia, la influencia de la ideología política en las relaciones humanas… Todo esto se recoge de manera más o menos profunda en unas cuantas cartas que forman esta novela escrita por la autora norteamericana Kressmann Taylor.

Pienso que el hecho de que fuera escrito en 1938, y que podamos conocer la realidad de las situaciones en las que se encontraban los protagonistas, da mucho fuerza a esta novela y hace que se lea con más interés.

Prefiero no contarte más, porque el libro es breve. Pero si lo lees, estoy seguro de que, al menos, te llevará a plantearte algunas cuestiones que te ayudarán en la vida y en la relación con los amigos.

Yo puede asegurar que a mi me ha servido.

sábado, 13 de marzo de 2010

¿Lees ciencia ficción?

Casi había olvidado ya que existen novelas de ciencia ficción. Tengo buen recuerdo de algunas que leí hace años y que son importantes en este género como “Yo Robot” o “Un mundo feliz”, pero no me atrae especialmente.

Por una recomendación que no me resulta posible ignorar, empecé a leer Cántico por Leibowitz.

Me costó al principio, pero me enganchó pronto porque vi que el tema de fondo me interesaba.
Realmente es un libro que abre muchas preguntas y quizá responde algunas. Se desarrolla en ese ambiente típico de la ciencia ficción pos-desastre nuclear. No es fácil de resumir y no voy a tratar de hacerlo, pero sí puedo decir que trata, en unos términos poco convencionales, sobre la relación entre la ciencia y la fe; y sobre la incapacidad del género humano para aprender de sus errores pasados.

Me da la impresión de que Cántico por Leibowiz, escrito en 1959 por Walter M. Miller (que participó en la Segunda Guerra Mundial en una misión de bombardeo sobre el monasterio benedictino de Monte Cassino), es también un libro de referencia en el género.

Me fue recomendado con entusiasmo, algo que no puedo hacer yo en este blog, porque no me parece de lectura fácil ni mayoritaria; pero no me arrepiento en absoluto de haberlo leído y lo recomiendo sin duda para quien le guste la ciencia ficción, o le guste conocer puntos de vista originales sobre temas importantes.

lunes, 8 de marzo de 2010

¿Tú lees los prólogos?

Yo me salto siempre los prólogos de los libros.

Hace poco, rebuscando entre papeles antiguos encontré uno que escribí hace años, y que tenía como finalidad servir de prólogo para cualquier libro que escribiera en el futuro.

Todavía no me he estrenado, así que si alguien lo quiere usar puede hacerlo sin pagar derechos de autor.

Mi prólogo es el siguiente:



"Cuando alguien acepta la invitación a escribir un prólogo, forzosamente tiene que hacer alabanzas del libro y del autor, le guste o no. Por eso yo nunca leo los prólogos. En algún caso lo leo al final, o bien pregunto a alguien que lo haya leído si es necesario para entender el libro.

Además normalmente tengo ratos cortos para leer y cuando quiero empezar un libro, lo que quiero leer es el libro, no el prólogo.

En fin, por eso he hecho un prólogo breve, lo he escrito yo mismo para no hacer mentir a nadie, y además no es necesario leerlo para entender el libro, así que puedes saltártelo y pasar directamente al..."

Primer Capítulo.

lunes, 1 de marzo de 2010

Una aventura real

Desde hace unos años tengo buenos amigos australianos y, quizá por ello, un interés especial por la cosas de Australia.
No sé si tendré la oportunidad de ir allí, pero sí he procurado leer y conocer por diversas vías aspectos referentes a la historia, la actualidad y la geografía de Australia.

En este contexto encontré por casualidad, viendo la biblioteca de un amigo, un libro titulado "El naufragio del Stefano", editado por Siruela.


Como los libros de aventuras en el mar no están entre mis preferidos lo devolví a la estantería, pero al hacerlo leí, como de refilón: Australia. Eso ya era otra cosa y entonces me interesé por el contenido.
Se trata de una historia real. Un barco inglés que naufragó en el año 1875 frente a las costas australianas. La mayor parte de la tripulación eran croatas. Pocos se salvaron y de ellos sólo dos sobrevivieron porque tuvieron la fortuna de ser encontrados al cabo de unas semanas por unas tribus aborígenes que, durante varios meses, los fueron llevando con ellos hasta dejarlos en un lugar habitado.
Su historia, manuscrita por los propios supervivientes, la aprovecha Gustave Rathe para escribir este libro.


Realmente descubrí cosas muy interesantes acerca de las costumbres de esas tribus de cuya historia y costumbres se habla tanto como se desconoce.
No sé si será fácil conseguir el libro, pero si te gustan las aventuras reales, te lo aconsejo porque resulta interesantísimo.

domingo, 21 de febrero de 2010

Vida de Manolo

Este libro es la vida de Manolo Hugué, escultor catalán de finales del XIX y principios del XX, contada por él mismo y escrita por Josep Pla.

Es breve, se centra en recuerdos del escultor y tiene una gran frescura en sus anécdotas, opiniones y su modo de ver la vida.

Hace continuas referencias a sus años de Paris, y a los muchos artistas con los que coincidió y se relacionó (franceses y españoles sobre todo; poetas, pintores y escultores, principalmente) que han sido nombres importantes en la configuración de la modernidad.

Habla de su infancia, de sus comienzos paupérrimos en Barcelona, su llegada a París, el traslado a Ceret...

La impresión que me ha dejado el libro ha sido similar a esa sensación tan agradable de pasar una tarde de verano en el jardín de unos amigos, charlando, sin prisa y con un personaje interesante que –en la confianza que genera la amistad– cuenta anécdotas y recuerdos de una vida llena.

Para mi ha sido descubrir a un personaje y pasar un buen rato. De él me ha gustado su modo sencillo de ver y contar las cosas, afortunadamente falto del glamour, la artificiosidad y el excentricismo que a veces se dan en los artistas.

Pienso que lo disfrutarán más quienes tengan un cierto conocimiento del idioma francés y aquellos a quienes les interese el ambiente artístico y bohemio del París de esa época.

sábado, 13 de febrero de 2010

Querido Miguel



Me prestaron “Querido Miguel” y empecé a leerlo sin mucho convencimiento, incluso dispuesto a dejarlo en cuanto viera que no me gustaba.


Pero un libro que empieza bien es como un anzuelo bien cebado, y enseguida descubrí unos personajes a los que me apetecía conocer.


Miguel, un joven italiano comprometido con un movimiento político emergente en aquella época, se va pronto de su casa, escribe y recibe cartas de su madre, su hermana y algunos amigos...


A través de esas cartas, y con algunos capítulos de narrativa, Natalia Ginzburg va trazando los perfiles de varias personas de clase media en la Italia de los primeros años 70 del siglo XX. En pocas páginas se dibujan unos caracteres interesantes.


No es una novela histórica. Va más a la situación personal de cada uno, y hace atisbar el corazón los protagonistas en los que se ve –en medio de una aparente libertad y posibilidad de arreglar la propia vida como a uno le apetezca– la necesidad de amar y ser amado, y la soledad que acompaña a muchos aunque las apariencias hagan ver lo contrario.


Pienso que gustará sobre todo a los que tengan ya experiencia con la lectura.

viernes, 5 de febrero de 2010

Angulo de reposo

Es difícil resumir en pocas líneas una novela de 700 páginas.

En mi caso empecé a leerla porque me gustó mucho otra del mismo autor: “En lugar seguro”.

La síntesis de mi opinión es que se trata de una novela magnífica. Como contrapunto puedo añadir que en algunos momentos baja un poco la intensidad, cosa lógica en una novela tan larga, y que me ha desconcertado el modo de terminarla. Esto aguó un poco la buena sensación que deja acabar de leer la última página de un libro con el que has disfrutado durante días.

Wallace Stegner escribe muy bien. "Angulo de reposo" no es una novela de acción. Recoge el recorrido vital de un matrimonio, con muchas circunstancias difíciles que se van resolviendo mejor o peor con las virtudes y defectos de cada uno, y con el tesón de seguir adelante con la familia a pesar de las dificultades.

El contexto es la emigración desde el Este de Estados Unidos hacia el Oeste a finales del s.XIX, la explotación de las minas y la colonización de tierras aún desérticas por medio de pantanos y canales.

El protagonista es el historiador Lyman Ward, que en 1970 va reconstruyendo y escribiendo la historia de su abuela Susan, dibujante y escritora de Nueva York, llamada a formar parte de la élite cultural neoyorkina, pero que se casa con un ingeniero de minas cuya pasión está en las obras que se están haciendo en el Oeste.

La historia gira alrededor de la aventura profesional, familiar y social de Susan y de su marido Oliver Ward. A la vez, hay una trama paralela que es la situación actual del propio Lyman (recién separado de su mujer y en silla de ruedas por una operación), y lo que le va influyendo el descubrimiento de la vida de sus abuelos.

Está basada en las cartas de una escritora–pintora norteamericana de esa época, que siguió una trayectoria similar a la que se relata de la abuela Susan.

Valores firmes, incertidumbres ante el cambio de modelos sociales, luces y sombras de las personas, virtudes y defectos... y la importancia de asumir las consecuencias de las propias acciones y compromisos.

miércoles, 27 de enero de 2010

Una tormenta. Un título muy adecuado.

Tengo la impresión de que mi coincidencia con Inma Monsó en la opinión sobre temas importantes de la vida, se aproxima bastante al cero por ciento.
Y sin embargo he leido algunos libros suyos disfrutándolos.

El último que ha publicado, "Una tormenta", está repleto de cinismo, ironía y humor. Se cruzan varias historias y en algunos momentos es un poco reiterativo. Conozco a gente que no lo ha aguantado, pero yo lo he leido hasta el final, casi de un tirón.


Tiene reflexiones interesantes sobre algunos temas. Trata de profundizar en otros pero se queda con algunos personajes un tanto histriónicos que, sin embargo, me parecen perfectamente colocables en el zoo social en el que vivimos.

Uno de los trasfondos es la relación de la escritora con sus lectores, cosa que, por lo que veo, es algo que preocupa y es motivo de análisis y reflexión para muchos escritores.

Buena parte de la novela se centra en una sesión de una escritora sobre el libro que acaba de escribir; asisten sobre todo miembros de un club de lectura de una pequeña localidad. Hay momentos realmente hilarantes y en los que se ve que está dando en el clavo.

Pero, como en otros libros suyos, queda un poco de fondo la desesperanza de los personajes, que parecen faltos de la posibilidad de encontrar un afecto sincero y real. Quizá en eso se refleje ella misma, pero también es cierto que hay muchos que viven así.